Monday, 22 October 2012

instrucciones para amar.


Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda. Abrazar fuerte. Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar. En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya.
Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.
Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio conforma una atmósfera imperdible.

Wednesday, 15 February 2012

Tuesday, 10 May 2011

La suerte es tres. Masoka.

El alma atrae a la pasión

Desde tu final


Sonrió despacio,


Sin pensar


Fue para algún bar


Tenía los gestos de ciudad,


Esos que miran ciegos


Al cielo gris, real.




La cruz de viento te durmió


Lejos de soñar


Dejó su alma en el umbral


Fue para abrazar


Cambió la química del mal,


Sintió la piel cansada


Partió su vida en tres.




Quemó su furia con alcohol


Para comenzar


Probó unos fasos


Y salió con la tempestad


Lloró la luna


Y te ocultó


La suerte es mi paciencia


Pensó: la suerte es tres.


El alma atrae a la pasión


Sonrió despacio


Tenía esos gestos de ciudad


Al cielo gris.


Quemó su furia con alcohol


Probó unos fasos


Lloró la luna


Y te ocultó


La suerte es tres.





yano.

Te escucho contar


Mil historias repetidas,


Y busco descubrir


Tu esencia silenciada.



La luz me atraviesa


no te engaño con matices,


seducir con nostalgia


es tu enferma melodía.




La tv se apagó,


Y tu imagen fluyó,


Sólo se oyen ruidos,


Ya no juegan tus sonidos.




La prudencia es grave


Cuando inhibe a las palabras


No puedo juzgarte


Ni evitar desesperarme.




Tu belleza desmorona


Mi intención de detenerme,


Lo que pretendía ya no importa


Sólo queda concluir.

marea.

Pensaba imaginarte igual,


Al destino que ya llega al umbral.


Abstractos son mis sueños hoy,


Necesito no tener un final.




Y ahí te rendís


Cuando la lluvia aparece,


Te suma sentir


Que solo te adormeces.




Imágenes se superponen al soñar,


Y tallando soledad te despertás.


No encierres vagas palabras


Si solo te seduce saltar.




Y ahí te rendís


Cuando la lluvia aparece,


Te suma sentir


Que solo te adormeces.




No es así…no es un lapso corto.

Thursday, 5 November 2009